arquitectura

hola este es el post en que hago un stand by más largo, o más determinado, porque voy a dedicar todos mis esfuerzos mentales y de tiempo en encontrar un trabajo, porque aún no consigo algo. y el tiempo va pasando.

este post surgió a partir de una interesante conversación que ocurrió con unos ex-compañeros de universidad sobre nuestro tema común, la arquitectura. todo partió por nuestra afinidad para buscar trabajos en los cuales existiera un fuerte componente social. pero había dos grupos bien diferenciados respecto del por qué dedicarse a la arquitectura en su faceta social. por un lado surgió la idea de que la arquitectura y por ende, los arquitectos éramos entes necesarios en una sociedad francamente no-igualitaria y que la labor del arquitecto es estrechar esa brecha a través del trabajo en los sectores que necesitaran más apoyo. principalmente como una respuesta a la concepción de que la arquitectura es una profesión que trabaja para una elite de la sociedad.

mi visión es distinta, se aleja un poco de la contingencia y de la bandera de la justicia social para ahondar más respecto del significado mismo de la arquitectura y me propuse sostener que el arquitecto y la arquitectura no son actividades ni profesión necesarias. hubo una larga discusión al respecto, fue difícil para mí dar a entender mi posición. aunque después me di cuenta de un error que ahora pretendo corregir. lo primero que dije fue que la gente no necesita de los arquitectos, por lo tanto la profesión de arquitecura era altamente prescindible. eso espantó un poco a mis interlocutores. la arquitectura tiene su máxima expresión en la edificación, y cualquier persona con un poco de ingenio está en condiciones de construirse una casa sin necesidad de contratar a un arquitecto, yo lo sé porque conozco gente que se ha construído casas y no ha necesitado nunca de un arquitecto. entonces, podríamos pensar, el arquitecto está allí para mejorar lo que alguien sin educación arquitectónica puede hacer, es decir elevar la calidad de las construcciones para que la gente pueda vivir mejor. y yo creo que sí, el arquitecto puede mejorar un diseño haciéndolo óptimo en su valor y respuesta ambiental. pero en su esencia es eso necesario? claramente que no, si fuera estrictamente necesario, las personas no podrían construir nada sin la participación de un arquitecto. cualquier persona es capaz de poner cuatro palos parados y una manga de plástico.

baste recordar lo que escribió adolf  loos en su texto architektur de 1910: “¿Puedo conducirles a la orilla de un lago de montaña? El cielo es azul, el agua verde y todo descansa en una paz profunda. Las montañas y las nubes se reflejan en el lago, y también las casas, los caseríos y las ermitas. No parecen creados por la mano del hombre. Están como recién salidos del taller de Dios, como las montañas  y los árboles, las nubes y el cielo. Y todo aspira belleza, silencio…

¡Eh!’ ¿qué es aquello? Un tono equivocado en esa paz. Como un ruido innecesario. En medio de las casas de los campesinos, que no las hicieron ellos sino Dios, hay una villa. ¿Proyecto de un buen o de un mal arquitecto? No lo sé. Sólo sé que ya no hay paz, ni silencio, ni belleza (…)

Y vuelvo a preguntar: ¿por qué el arquitecto, tanto el bueno como el malo, deshonra el lago? El arquitecto no tiene, como casi ningún habitante de la ciudad, cultura alguna. Le falta la serenidad del campesino, que posee cultura. El habitante de la ciudad es un desarraigado. Como cultura al equilibrio interior y exterior de una persona, lo único que hace posible un pensamiento y una acción razonables.”

claro que aquí esto tiene una pequeña diferencia y es que lo que escribió loos está enmarcado dentro de un contexto cultural y por sobre todo temporal. por lo que no calza exactamente con la idea final del post, pero de todos modos igual se relaciona al entender que en ese tiempo la producción arquitectónica se dejaba llevar por una corriente mayoritaria y casi nula reflexión al respecto.

después de conversar, la idea de este post me quedó dando vueltas en la cabeza y es entonces cuando me surgió la corrección o más que corrección es una consecución lógica de pensamiento que lleva a conclusiones evidentes pero posteriores.

la conversación quedó en que “allí donde haya un hombre procurándose cobijo por sus propios medios, allí habrá arquitectura.” y eso por qué, porque cualquier persona que está capacitada para construir un cobijo se puede llamar arquitecto. la arquitectura no es privativa de un título profesional, ni de un tipo especial de ser humano, por lo tanto, ni la arquitectura ni el arquitecto pueden entenderse como una necesidad, aunque por razones muy distintas. mientras que la arquitectura es el “donde” del hombre y por lo tanto inherente a él, el arquitecto debe justificarse a sí mismo constantemente y hablamos aquí, del “arquitecto profesional”. la existencia del arquitecto como profesional necesario para la sociedad se ve amenazada por consiguiente.

finalmente puedo decir que pienso que el arquitecto no debe mirarse a sí mismo como un necesario, o como alguien que viene a entregar soluciones. sino como alguien que cuestione permanentemente su rol. personalmente creo que debe ser alguien abierto a comprender ese “dónde del hombre” que es la arquitectura. alguien dispuesto a reflexionar continuamente sobre su ámbito y la esencia profunda en que ese ámbito se determina.


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